top of page




Pequeños relatos para una correcta digestión, vol. VI
Bajé por un cigarro y algo de chocolate. Una mujer ancha, dentro de un estrecho vestido fucsia de algodón y políester, venía en sentido contrario moqueando un llanto fingido. Su reclamo era una débil protesta sobre alguien sin nombre. No me dejes, no te vayas, esperá, escuchame. No, por favor no, te pido que no, ahora no, justo ahora no. En su intento de convencer cargado de noes parecía aterrarla un próximo concepto de soledad. La ciudad se siente espesa. Debajo de un extrañ
hace 6 horas4 Min. de lectura
bottom of page